
Dijo Andy Warhol que en el futuro todos tendríamos nuestros 15
minutos de fama mundial. Bueno, lo mío no está siendo mundial. Tampoco
se puede decir que sea fama a lo bestia, pero me está durando bastante
más de 15 minutos, nada menos que un mes: ahí estoy, en la portada de la
revista BOX, chorreando agua. Ya, tampoco es la
Vanity Bear, ¡pero no está mal! BOX es
una revista que se hace en Colonia de temática principalmente osuna,
gratuita, que se encuentra en lugares de ambiente, con noticias y
artículos sobre temas de actualidad y algunas fotos de eventos que ya
han pasado. Se distribuye fuera de la zona de Colonia/Dusseldorf
pero la mayoría de la gente la consulta online en el resto del país y
otros países vecinos. Estoy muy orgulloso de estar ahí, dando la cara.
Precisamente a finales de Noviembre se celebra en Colonia una de las
quedadas de osos más grandes de Europa (quizá la más) con un montón de
fiestas y actividades, así que mucha más gente suele mirar el número de
Diciembre de BOX para ver qué ha dado de sí. Además,
salgo en una foto más pequeña en la primera página también, con un balón de baloncesto (no se enseña más carnaza, lo siento). Me está entrando una vena "diva" últimamente con esto de posar, ¡jaja! Ha
sido una gran anécdota para terminar este 2013.
Este 2013
ya por fin termina... y yo me adelanto un poco a mi costumbre de echar
la vista atrás y ver lo que me ha dado el año aunque todavía le queden
unas semanas. No voy a quejarme y decir que ha sido un año malo porque
luego viene Néstor y se tira al cuello y con razón, pero ha sido un
tanto extraño. Tampoco ha sido tan bueno como lo fueron 2011 y 2012. Mi
nivel de ánimo ha sido irregular, con más desgana que energía, mi cabeza
ha estado muchas veces ocupada en cosas que han sido una pérdida de
tiempo y mi estado físico no está siendo el mejor (¿me hago mayor?). Eso
sí, creo que he salido de fiesta tanto o más que los otros años y,
sobretodo, he viajado más que nunca.
Uno de los objetivos para este año era ver sitios nuevos. Es casi
"inevitable" para mí visitar Colonia (otra vez me faltan dedos en una
mano para contar el número de veces que he estado), Berlín
(solo una visita -increíble), Dusseldorf (mi torneo anual de baloncesto) y
Londres (no podía perderme la Final Four). Pero ha habido más: he
estado un par de veces en Ámsterdam, he ido de visita familiar a
Krefeld, he visitado la histórica Leipzig y su pequeño Orgullo Gay, he
vivido a lo grande el Oktoberfest de Múnich, lo he flipado paseando en
Estambul, he subido por fin a visitar a una amiga en la portuaria
Hamburgo y me he relajado paseando por las calles y museos de Viena. En
este aspecto, se puede decir que he cumplido con creces... Y aún me han
faltado sitios por visitar, ¡hay que dejar algo para los próximos
años!
Pero no solo de kilómetros vive el hombre. Como decía, mi cabeza
ha estado llena de otras cosas. Vivo un tanto estancado personal y
profesionalmente, pero bendito estancamiento que me está permitiendo
hacer todo lo que hago. Por una parte me planteo dejar las cosas como están,
porque así están bien. Por la otra, me pregunto cuánto tiempo puedo ser
feliz de esta forma y si luego será demasiado tarde para hacer cambios
significativos. ¿Voy a ser más feliz... en
pareja? ¿...
estudiando algo y
cambiando de puesto en la empresa o en otra empresa? ¿... viviendo en
otra ciudad? ¿... viviendo en
otro país? Ni idea. ¿Lo sabré para finales de
2014? Tampoco, ni idea. Lo que sí tengo claro es que tengo que poner un
poco más empeño en seguir aprendiendo alemán, aunque sea despacio.